Mitad del verano

Buenas tardes, querido,

Sí, la expresión «hombre moral» no explica mucho. Y sin embargo, se siente cuando alguien así está cerca, aunque se equivoque en todos sus actos. En principio, tampoco yo entiendo a ningún Dios que no habite en un hombre moral, en alguien que siempre tenga en cuenta el corazón de los otros. Pero de acuerdo, no es garantía de nada. Es posible que Charles Manson se considerase a sí mismo un hombre moral. Supongo que alguien moral debe pasar la prueba de los otros, no de una secta de afines.

En el taller que proponemos, la palabra fiebre creo que solo se refiere a la intensidad que al parecer nos interesa. Nada más que eso; es otro modo de nombrar lo que hace que una película o un lectura se convierta en inolvidable, aunque en el momento desagrade profundamente.

En cuanto a las películas, te envío una lista incompleta que confeccioné este verano. Sin orden ni concierto, algunas las he puesto en clase (marcadas con una +) y otras nunca me atreví. O sencillamente, no cabían en ningún aula. Curiosamente, la mayoría son de génesis angloamericana, una cultura media que aborrezco. Tal vez por eso me he pasado media vida extrayéndole la savia poética de su ganga inmisericorde.

He excluido de antemano una infinidad de películas españolas y extranjeras, actuales o no, que supongo que has visto. Así como un cine de culto (Huston, Sokurov, Malick) que te recomiendo encarecidamente. Solo te enumero algunas rarezas que, a veces con proyección comercial, no me han dejado como estaba. Todas tienen en común que operaron en mí una pequeña cirugía invasiva.

De modo que cuando terminan, aunque no se note por fuera, no eres exactamente el mismo. Te convierten otra vez a tu existencia, por debajo de tu última identidad, y nunca logras olvidar esas obras. Tal vez no me interesa otra cosa que eso, el beneficio lento, la dulzura de lo traumático. No te digo nada en concreto de ninguna de ellas, pues sería un trabajo muy largo. Solo te digo que he logrado respirar gracias a este tipo de cosas, igual que con la música de Coltrane, Wyatt o Soft Machine.

Creo que estoy con el proyecto de otro nuevo libro, simple, breve (bastante más que En espera) y sin jerga filosófica. Ya te contaré.

Un abrazo muy fuerte, querido, y hasta pronto,

Ignacio

+Más extraño que la ficción (M. Forster, 2006)

Fuerza mayor (R. Örstund, 2019)

Boyhood (R. Linklater, 2014).

Detachment (El Profesor, T. Kaye, 2012)

El regreso (A. Zvyagintsev, 2003)

Un hombre soltero (T. Ford, 2009)

+Fresh (B. Yakin, 1993)

+Deliverance (Defensa, J. Boorman, 1985)

Far north (A. Kapadia, 2007)

Two lane blacktop (Carretera asfaltada en dos direcciones, M. Hellman, 1971)

Europa (L. von Trier, 1991)

Afliction (Aflicción, P. Shrader, 1997). Más Blue collar y Hardcore

The chosen (Elegidos del gheto, J. Kagan, 1981)

+MrNobody (J. van Dormael, 2009)

Border (N. Carlsen, 2018)

Locas de alegría (La pazza goia, P. Virzì, 2016)

Half Nelson (R. Fleck, 2007)

Martha Marcy May Marlene (S. Durkin, 2011)

El caso Villa Caprice (B. Stora, 2020)

La peor persona del mundo (J. Trier, 2021)

Todo el mundo gana (Everybody wins, K. Reisz, 1990)

Picón, sábado 23 de julio de 2022