fresh, (Fresh, Boaz Yakin, 1993), Iniciativa socialista, abril de 1995
Esta película tiene sus héroes en una infancia arrojada a la calle, casi sin paternidad, pero que por
eso mismo es una de las esperanzas de la raza. Drogas y cole: Michael ("Fresh") es un mensajero que
cumple su cometido llevando droga, amparado en su aparente inocencia. Un niño reservado, inteligente,
audaz, madurado prematuramente a golpes, pero en quien la gente confía. Serio, siempre con la mochila
escolar a cuestas, todavía se avergüenza si llega tarde a clase. Querido por todos, presionado por todos,
y sin embargo solo, esconde su dinero en un paraje apartado para algún día poder escapar de ese
infierno. Mientras tanto, en esa jungla hay aún tiempo para el amor, para mirar y hablar con Rosie que,
como él, apenas conoce a sus padres. Con ella habla a veces de la evasión. Rosie: "Tú nunca tendrás un
millón". Michael: "Lo conseguiré. Algún día será mío".
Sed de mal, (Touch of evil, Orson Welles, 1954)
Se debe recordar primero que se trata de una película con fama de "histórica", y además firmada por uno de los monstruos del cine. Es posible que Sed de mal parezca un poco vieja, pero tal vez lo sea sólo en aspectos secundarios. En cualquier caso, pensad lo que pasaría con otras películas al cabo de sesenta años, en cómo resistirían el paso del tiempo. Las potentes imágenes son hábilmente tratadas, con el empleo que Welles hace de las sombras, para remarcar el ritmo dramático del argumento. A primera vista, se trata de una película de acción, con el tema del crimen y la corrupción en la frontera, que siempre es una tierra de nadie alejada del poder central. En seguida aparecen enfrentamientos entre hombres, en un marco de racismo latente ante los mejicanos. Finalmente, encontramos también una indagación moral sobre la complejidad del hombre, que quizá sea lo que más le interesa a Welles.
europa, (Europa, Lars von Trier, 1992), Iniciativa Socialista, nº 17, Madrid, diciembre de 1991
Lo poético es el único modo de acercarse a aquello que roza la violencia del origen, en este caso, el
de nuestro presente. Y ése es el método de Europa. Desde el primer plano la maestría de Lars von Trier nos introduce en una trama hechizante. La voz hipnótica de Max von Sidow, el rápido pasar de unos
raíles enfocados en lo nocturno, la combinación de B/N y color, nos preparan a una cadencia inquietante.
¿Toda realidad, abajo, ahí donde toca la turbiedad de la marisma, no produce esta convulsión?