Nada de ex

Querida M.,

No sabes cómo me acuerdo de ti. También de otros, de tu curso y de otros cursos, pero especialmente de ti. Aquella seria atención, aquel coraje anómalo a la hora de pensar y hablar.

Hay gente estupenda en todas partes, pero tú eres de las memorables. ¿Recuerdas cuanto te pregunté, no sé si en clase o al margen, cómo te las arreglabas para sobrevivir en medio de aquella juventud tan masificada, tan estereotipada?

Me va bien, creo. Vivo, escribo, siento y pienso. Tengo una hija y una novia adorables. Una encantadora familia en Galicia y muy buenos amigos, aquí y en todas partes. No me quejo.

¿Sabes lo peor, y no me refiero a la pandemia? Cuesta mucho pelearse, tener enemigos, enfrentarse. Que te tomen en serio y que haya un auténtico y encendido debate.

No sé cómo es Italia o Francia, pero en España sufro por eso. Es como si diera un poco igual lo que digas, con tal de que después seas "majo". Y mira que me esfuerzo por provocar. Nada, no consigo más que significativos silencios, miradas vagas de simpatía o pena y, a veces, algún conato de polémica. Un poco triste.

Tengo el amor, me falta el odio. Y esto es para mí de una crueldad infinita. No soy nada sin espada, sin algo contra lo que luchar. Supongo que soy un poco épico y muy antiguo. Sé que me entiendes.

Total, que yo también entiendo perfectamente tu simpatía por ese conejito doméstico vuestro. Poco más nos quedan que los animales y las plantas.

Por lo demás bien. Acabo de hacer un librito sobre la masculinidad, que te va a encantar. Yo también te echo de menos. Besos,

Ignacio

Madrid, 26 de enero de 2021


Político e impolítico

Querido J.:

Te veo otra vez desaparecido, sin contestar a mis mensajes. La verdad es que el formato de "Punto de emancipación" me gustó, también para mi libro. Interrumpes lo justo a A., sin quitarle en ningún momento el protagonismo y sin dejar tampoco de conducir el diálogo por donde debes. Me vendría de perlas algo así para Lluvia oblicua, un libro muy distinto a Ética del desorden. Y muy político, a pesar de que hace unos días, en un debate mexicano, A. M. comentaba que no le parecía que mi libro "aportase soluciones". Sí lo hace, pero no las que él quiere oír. Ni siquiera partimos de parecidos problemas, y las preguntas son distintas. Tanto en el signo como en el ritmo.

Sin ser directamente político, mi libro admite inmediatamente una lectura "de izquierda". Muy lacaniano, lo cito más de veinte veces y lo uso mucho más, Lluvia oblicua es una interpretación impertinente y gamberra de nuestro presente occidental, tan encantado de haberse conocido. Una interpretación hispana y "salvaje" de las emociones, la memoria, la percepción o la inteligencia artificial, por poner cuatro ejemplos. Todos sus capítulos surgieron de las clases de Psicología y del impulso de una rabia desnuda, no de un saber eurocéntrico que sobrevuela la mugre que pisa el común de las gentes. Si le echas un ojo a las primeras páginas, verás que se trata de un libro profundamente incómodo para la filosofía académica y la buena conciencia occidental. Nada incómodo, sin embargo, para casi cualquier lacanismo.

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¿Por qué odiamos tanto a Maradona? – Marcelo Barros – Psicoanalista

Texto de Marcelo Barros

“Violador, pedófilo, putero y maltratador” fue la descripción que la futbolista española Paula Dapena hizo de Diego Armando Maradona. Mientras su propio equipo homenajeaba al fallecido, ella hizo valer su protesta en el Día internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, demostrando a la vez el estatuto viril del esprit de corps. La fecha del 25 de noviembre conmemora la muerte de las hermanas Mirabal, asesinadas por sicarios del dictador Rafael Trujillo de la República Dominicana. Era más que esperable la desazón de muchas mujeres que trabajan, militan o se preocupan para tratar de prevenir o reparar la violencia que aqueja a tantas otras o a ellas mismas. Sintieron que el valor de esa fecha era opacado por la abrumadora atención que convocó la muerte del ídolo popular. Peor todavía, -y es lo fundamental- un ídolo que era un referente de una masculinidad no “des-construida”, y que cargaba con una dilatada lista de deméritos “machistas”. Sin embargo, nadie ignora que Maradona fue algo más que un jugador de fútbol. Fue un símbolo ambivalente que pasó a la leyenda. Muchos lo amaron y otros tantos lo odiaron. Y hay que resaltar que ese odio se hizo explícito sobre todo en dos sectores de la sociedad argentina: los liberales y las feministas.

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Réplica

Querido Ll.,

Tu respuesta es preciosa, y no tocaría ni una coma. No sé si hace justicia a la amargura, que no he podido volver a leer, que es lo mejor de la carta de Garrocho.

Repito que no creo, lo miraré, que "se meta" con Nietzsche, Foucault o Deleuze, sino con una doxa hecha a costa de ellos, mezclando mantras que han sido extremadamente tópicos, dogmáticos, y dañinos carnalmente.

Hablando de tópicos, por favor, no mezcles a Foucault con el gilipollas de P., que solo busca hacerse rico con su supuesta anomalía "monstruosa" que es, sencillamente, la norma alternativa que viene.

Por lo demás, tu respuesta está muy bien. No la cambies. Y su impulso ético, contra esa carta que me gustó, me lleva otra vez a recordar que estoy orgulloso de ser tu amigo.

Después o mañana miro con detenimiento la famosa carta y te digo con más detalle, en privado. Pero envía ya esa respuesta a El Español (que no sé qué es) y si no te la publican, cosa que es posible, buscamos otra forma de darle publicidad.

Un fuerte abrazo y hasta pronto,

Ignacio

Madrid, 16 de enero de 2021


Masculinidades

Hola, S.,

¿Qué difícil se ha vuelto la comunicación, verdad, sobre todo desde que es Total?

Escucho tus largos audios con admiración. Son como óperas, llenas de entonaciones y pasajes muy distintos. Mil gracias por tus atenciones.

Sí, Lluvia oblicua no es fácil, y tampoco lo es su mezcla de cólera bélica y serenidad taoísta. Comprendo perfectamente tu ritmo interrumpido con ese libro, para llevarlo bien.

Te hablaba de Mil días (Fronterad) porque es un libro muy, muy distinto. Si no lo encuentras en Girona y en Context, ciudad y librería que me traen tantos recuerdos, yo te lo puedo conseguir aquí y enviar. No temas, en extensión debe ser una tercera parte que el que ya leíste.

Aparte de todo esto, y saludarte en imagen, quería comentarte otra cosa. He terminado dos libros sobre sexualidad en estos últimos meses de pandemia y confinamientos. El primero, Sexo y silencio, ya está aprobado y esperando en Pre-Textos su turno, para marzo o abril.

El segundo, Vir, un breve ensayo sobre la masculinidad, está enviado a una amiga de Herder para que consiga que lo lea ahí alguien, con atención y criterio. A ver, hay que esperar.

Pero mientras tanto se me ocurrió que estaría muy bien que una escritora, una mujer, se atreviera a prologar Vir, un libro que no es precisamente cómodo, para nadie.

¿Se te ocurre alguna escritora, en Cataluña o donde sea, que se atreva a leer y defender un texto que hable de una masculinidad "no deconstruida"?

Cuando quieras hablamos con más calma. Abrazos y hasta pronto,

Ignacio

Madrid, 15 de enero de 2021


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